Ideas que se hacen palabras como un torbellino que aflora en mí, y junto a ellas la frontera que nos divide al momento de. Hasta que el poema, la prosa, retoma esas anisas de libertad que mi mente anhela en cada latido, en cada rayo de luz que se infiltra en mis retinas, pero nunca es suficiente y tampoco pretendo que lo sea. Debe ser por eso que me limito a no limitarme.
martes, 28 de diciembre de 2010
Banditas elásticas
El Boby:
Anteojos 3D:
El paso de los años comienza a demarcarse sobre el cuerpo que me tocó y paradójicamente los primeros síntomas se ven en la vista, el tiempo transcurre y cada vez necesito más aumento en los anteojos, las imágenes se distorsionan, veo mal, por ejemplo, ayer vi que el placar me quería secuestrar y que la naranja se fue rodando hasta autoexpirmirse dentro de la computadora, veo como las luces se prenden y apagan a su antojo a cualquier hora del día. Para ser mas exacto, ahora, en este preciso instante veo como la tinta que le da vida a estas palabras sale del papel, recorre mi mano, sube por mi brazo, llega a la cara y entra por los oídos, por la boca y la nariz, menos por los ojos, qué paradoja ¿no? Definitivamente necesito un aumento.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Estrellas
Como de costumbre hablaba con mi terapeuta sobre mi amigo invisible, porque él sabía que a mí me gustaba la hamaca roja y sin embargo siempre me subía a la amarilla deforme y “ese” es el lugar que adopto hoy y aunque en ese entonces no lo veía sabía que estrella, escupí una estrella y en cada palabra que intentaba pronunciar escupía una estrella. Probé cambiando de tema, hablar de no sé, no se me ocurre nada original, mi mamá, mi abuela, mi novia, pero no da resultado, continuamos con las estrellas, el living donde me atiende la psicóloga estaba inundado de estrellas, lo mismo en el colectivo, -“1,20 de estrellas por favor”-.
En el kiosco -“ Esa estrella está derretida, mejor deme un paquete de estrellas masticables”-.
En el banco a la señora de adelante le cayó una estrella fugaz en la cara y una estrella “disculpas” se quedó atorada en el bastón, de boca al piso la pobre viejita.
En fin, por donde paso y hablo un tsunami de estrellas arrasa con todo. Encima yo sufro de verborragia crónica.