Ideas que se hacen palabras como un torbellino que aflora en mí, y junto a ellas la frontera que nos divide al momento de. Hasta que el poema, la prosa, retoma esas anisas de libertad que mi mente anhela en cada latido, en cada rayo de luz que se infiltra en mis retinas, pero nunca es suficiente y tampoco pretendo que lo sea. Debe ser por eso que me limito a no limitarme.
martes, 3 de agosto de 2010
Bañista
La señorita pulcra, impecable, el gorrito turquesa haciendo juego con el traje de baño. Mide la distancia, sus pies delicados toman envión, se desplazan por la tierra, embarrados llegan al límite y saltan impulsando al cuerpo a imitarlo. Pero al caer al río ella se olvida de lo que tenía que hacer y se queda suspendida con los ojos abiertos acogida por esa masa de líquido marrón, de repente cosas, animales, vegetación, residuos y más cosas que habitan el río comienzan a acercársele progresivamente, un pez, una víbora de mar, un palito de helado, un tronco, una boya, un anzuelo vienen hacia su cuerpo atraídos por su propio eje y ella no sabe qué hacer, entonces se entrega, abre los brazos y se entrega a todo eso que está por venir.
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