Ideas que se hacen palabras como un torbellino que aflora en mí, y junto a ellas la frontera que nos divide al momento de. Hasta que el poema, la prosa, retoma esas anisas de libertad que mi mente anhela en cada latido, en cada rayo de luz que se infiltra en mis retinas, pero nunca es suficiente y tampoco pretendo que lo sea. Debe ser por eso que me limito a no limitarme.
lunes, 5 de julio de 2010
Un cachito de barro
Quien te lleva por la selva te arrima hacia la vida, tiernos ícaros de una vez, entre humito, colorcitos pintorescos, la energía por a través del tambor, tabaquito sanador, tabaquito más allá tus selvas que te envuelven de la brisa fresca como una sábana blanca en una noche cálida caribeña, suaves como el algodón. Y entro en tu centro, bailo, mi menté baila también, y ríe porque es feliz colgando de los monos que saltan de una rama a otra, poder comer esa fruta dulce, tan dulce y rica que crece en la copa, manjar de la naturaleza, naturaleza de mi pueblo también, libre sobre el piso fresco por el rocío, sin intermediarios, sólo el hueso, el músculo, la sangre, las venas, los tendones, la piel sobre LA tierra, que nos acoge, que nos alimenta, que nos cuida, que nos ayuda, que nos espera.
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